Después de la primera parte en la que hablé de cómo es el proceso de preparación de rodaje de una secuencia y algunas comparaciones con el trabajo colaborativo en agilidad, me gustaría seguir con algunas pinceladas sobre el momento de la ejecución.

Ensayo

A la grabación real de la secuencia, siempre le preceden uno o varios ensayos, pero primero el marcaje. Marcando se hace una recreación de lo que va a pasar: de dónde a dónde caminarán los actores, dónde se van a parar, por dónde entrará el siguiente … etc. En esta parte todo el mundo observa y cada uno monta en su cabeza la idea de cómo resolverá su parte: me pondré con la pértiga aquí y luego caminaré por aquí, el de luces pondrá dos focos más aquí para esto y esto,  una cámara irá aquí y otra irá en vía de esta esquina hasta la puerta … y luego llega el ensayo.

A partir del ensayo es donde para mí empieza la parte de trabajo que sería más parecida al trabajo del equipo de desarrollo. Hay que ponerse de acuerdo entre todos y es una auténtica coreografía. “Si te va a poner aquí, me iría mejor saber qué plano vas a dar para que cuando te muevas yo salga por este lado…”, “como vas a poner aquí un reflector, cuando pase el actor a tu lado yo aprovecharé para meterme detrás y la otra pértiga saldrá desde la puerta …”, “avísame cuando abres plano para subir la pértiga y esperar para bajar de nuevo…”. Se habla, se negocia a fondo muchas veces al día, muchísimas de hecho, para poner el trabajo en común y llegar entre todos a una entrega de producto.

Durante el ensayo se lleva a cabo toda o casi toda la acción pero todo el mundo tiene la oportunidad de probar su plan  ver qué resulta. Si no es la mejor manera, antes de la toma ser hacen ajustes, se vuelve a conversar y se cambia lo planificado. ¿Te suena? Inspección y adaptación.

Toma

Ahora sí, a grabar. El margen de error ahora es pequeño. Toca apretarse el cinturón y tirar adelante. Es cierto que después de cada toma se pueden hacer ajustes (de nuevo inspección y adpatación) pero la idea ahora es ejecutar todo lo probado entre todos, en sintonía.

Sin colaboración total en cada momento es simplemente imposible sacar un rodaje adelante. Así de claro. Si no eres o aprendes a ser un jugador en equipo o estás perdido o serás odiado por gran parte del equipo o ambas cosas.

Conclusión

Yo siento que aprendí casi todo lo que sé de trabajar en equipos pequeños, grandes, de dependencias entre equipos, de planificar trabajo o de inspeccionar y adaptar de tantos años en rodajes.

Cada día en exteriores es una aventura. El mismo equipo pero distintas localizaciones y secuencias (requerimientos), dependencias nuevas y habituales entre equipos, una orden de rodaje distinta cada día (Sprint Backlog), horarios diferentes casi cada día (adaptación al cambio) …

Yo sostengo siempre, por experiencia propia, que lo que uno aprende y modela en sí mismo a través de una profesión es mucho más extrapolable a otra de lo que puede parecer. La industria puede cambiar, el conocimiento técnico específico también, pero las habilidades adaptativas, la comunicación, la capacidad de negociación, el trabajo en equipo, el sentimiento de equipo, el compromiso con los objetivos … no son exclusivos de la industria del software. Son aptitudes que en el siglo XXI son un requerimiento casí para cualquier trabajador.

Ahora, que tengo mi foco en esas cosas, me doy cuenta de cuanto me ayudó aquel trabajo a modelarme en ese sentido. Quizá no sea tan loca de mirar afuera, en otros campos y otras industrias para entender o hacer mejor lo nuestro ¿No? ¿Qué funciona en otros casos que hace a la gente forjar eso? ¿Podemos aprender o aprovechar algo de ahí?

 

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