En estas vacaciones ha habido tiempo para hacer un montón de cosas útiles, para descansar, para disfrutar con los niños y muchas cosas más. Y también para aburrirme.

Bendito aburrimiento, tierra de cultivo de la creatividad. Necesitamos el tiempo muerto sin ocupar para que la mente pueda divagar, procesar información y en definitiva dejarla trabajar de manera libre, pero estamos cayendo muchas veces en la rutina de no poder tener la mente desocupada y es algo que conviene repasar de vez en cuando.

Yo me he dado cuenta de que acudo más veces de las que me gustaría a las redes sociales para “matar el tiempo”. Soy ex-fumador desde hace unos doce años y esto me recuerda un poco a la rutina con el cigarro. ¿Estás esperando? Cigarro. ¿Has terminado de cenar? Cigarro. ¿Subes a comer? Cigarro. Yo ya dejé de fumar tanto por salud como porque sentía que algo externo tomaba el control de mis actos, así que voy a dejar también este hábito de consultar el móvil cuando no es necesario. Para ello quiero hacerlo estudiando cómo trabajan mi mente y mi atención respecto a este tema.

Lo que hacemos y cómo pensamos es causa de lo que nos ocurre. Causa y efecto. Aquí se trata de hacer esto como un ejercicio de trabajar Sati, como se dice en budismo, la atención plena. No es eliminar las redes o modificar su uso por privación, sino como ejercicio para observar la mente. Ser consciente de la propia consciencia. Metacognición.

La idea es hacer un uso más consciente. Con atención plena a lo que está ocurriendo, así que he tomado una serie de medidas para evitar distracciones, ganar en atención y de paso que las propias redes no me interrumpan cuando estoy haciendo cualquier otra cosa. Cuando toque leer tuits, leer tuits con atención y sin golpes inconscientes de scroll durante minutos tratando de encontrar algo donde enganchar la mente. Cuando no toque, está claro, no dejar que el estímulo capture la atención.

El impulso de la recompensa inmediata, usado de manera continua como se en redes sociales, hace disminuir la capacidad de atención y es un tema con el que me apetece mucho experimentar para ver cómo me influye en mejora de la atención, observar posibles mecanismos que ya he incorporado y por supuesto, tratar de estar siempre más presente en el momento.

Es posible que tenga al principio sensación de FOMO o que alguna vez incluso saque le móvil del bolsillo y no me dé cuenta hasta que lo haya hecho. Es parte del ejercicio.

El plan es aplicar las medidas para experimentar durante un mes y ver cuales son los resultados. Iré comentando el tema probablemente por semanas y para la primera semana empiezo con:

  • Notificaciones push deshabilitadas para Facebook, Instagram, Twitter, Linkedin. De esta manera no sólo no saltarán avisos sino que ni siquiera los tendré llamándome en la barra de notificaciones.
  • Consulta de redes una única vez al día y nunca más de quince minutos en total. Concretamente al final del día.
  • Los artículos se seguirán publicando en Facebook, Twitter y Linkedin, pero responderé algún comentario allí o en el blog sólo en el tiempo destinado a ello.

En las siguientes semanas repasaré cómo va y veré si necesito aplicar más medidas o añadir condiciones al experimento de atención y redes sociales.

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