Silberius de Ura: La música que llegó de dentro

Música

Hace unos meses, por razones relacionadas con mi magia que no viene al caso ahora y en los inicios de mi obsesión por la Edad Moderna, me encontré para el bien de mi alma con la música de Silberius de Ura. Un músico raro. Creo que a él no le importará que lo diga así porque supongo que se sabe una rara avis.

Silberius es un tipo de músicas profundas y complejas. Complejas por enfoque, por armonías vocales y por esa mezcla de tradición arraigada y tecnología. Profundas por sentimiento, por acudir a las entrañas del oyente para sacar desde allí un sentimiento que tiene casi más que ver con el instinto y la conciencia que con una simple, si así se puede decir, experiencia auditiva.

Y sin embargo para nada inaccesible. La de Silberius no es una música sólo apta para los más cultos porque no es desde luego mi caso. Siento que con su proyecto Neonymus ha conseguido llamar a una parte de cada uno que va más allá de entender sobre un estilo e incluso un idioma.

Neonymus es un proyecto en solitario en el que lo mismo te encuetras a Silberius armado con tecnologías modernas como un looper para poder crear, él sólo, paisajes hipnóticos de armonías vocales que con una flauta hecha de un hueso de buitre o percutiendo un viejo tronco centenario.

Cantando igual en castellano que entonando su épico “Funeral visigodo” pero muchas otras veces en una lengua inexistente o mejor dicho imaginada, que no es lo mismo, que parece más bien llamar a ser escuchada como un mensaje más que como un discurso.

Para mi Silberius en Neonymus traza un camino muy valiente y más personal imposible. Hila un delicado cordón que, cosido con fuerza a la tecnología actual, es capaz de coser atravesando con buen gusto la Edad Moderna, clavándose con fuerza en la Edad Media y cuyas raíces se pierden en lo más tribal, arcano y profundo del tiempo. El de este autor es un viaje hacia fuera del autor y hacia dentro del oyente.

Todo en el ambiente de este disco conduce al viaje, pues incluso está principalmente grabado entre el Monasterio de Santo Domingo de Silos y en una cueva neandertal. Música que parece inspirada o revelada además de compuesta.

Silberius tiene más proyectos como El viaje de Noe o sus conciertos didácticos por colegios de toda la geografía pero cuando hable de estos será en el futuro porque consiga que Silberius, ojalá que en persona, me hable de ellos en detalle.

Recientemente su música ha formado parte de la banda sonora de la miniserie Conquistadores Adventum, de Movistar. Un acierto total, porque su mezcla de folk, música ambiental, raíces antiguas y armonías encaja de maravilla en la atmósfera de esta serie que narra los primeros años de la conquista de América.

Para mí, como ya le he dicho en alguna ocasión a él, Silberius es un mago o más un chamán atemporal. Vive en un universo de tradición, magia, música y lugares y tiempos imaginados, pero si uno se deja llevar se ve transportado con dulzura y sabiduría en un viaje que no le será ajeno.

Silberius Dolmen

El de Silberius es un universo complejo para ir descubriendo poco a poco y del que seguro sólo puede uno llegar a acariciar la superficie. Personalmente tengo unas ganas enormes de verle en directo y quizá con suerte poder charlar tranquilos ante el fuego o bajo el cielo abierto de lo mucho que este urbanita y aquel habitante de Burgos tienen en común en unos universos que espero se lleguen a cruzar algún día.

Relájate ahora, lector, hazte el regalo de la paz y un tiempo de disfrute y deja sonar esta música.

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Todas las fotografías están extraídas de la web de Neonymus con permiso de Silberius.

Auriculares antiguos

La música como catalizador

Música

Desde pequeño la música ha sido combustible para mí como para muchos.

He pasado por épocas en que tocaba todo el día la guitarra o el bajo, otras en las que ponía música para todo y otras como ahora en las que la utilizo en momentos clave. En general me gusta tenerla de fondo, pero hay ciertas ocasiones en las que es instrumento, por ejemplo, de mi concentración.

Para programar y escribir, como ya he contado, me ayuda mucho tener los casos puestos y aislarme del ruido. Y en estos casos suelen ser piezas de música electrónica ambiental, jazz o cosas así. No puedo concentrarme bien con según qué sonidos.

Sin embargo en otros momentos en que necesito sentir la adrenalina o sacarla fuera, no sé muy bien, no podría escuchar algo así. Entonces es cuando llegan las guitarras fuertes, los ritmos marcados. Y es curioso, porque esto me ayuda también cuando me siento triste o con rabia, como si apretar los dientes me ayudase a expulsar todo.

Después hay momentos en que solo necesitas sentir, estar solo y que llegue la emoción. Me gusta dejar que la música me inunde y sorprenderme cuando las emociones afloran de golpe de manera que casi me siento desbordado y asaltado por ellas. Entonces a veces las lágrimas aparecen solas, el vello se eriza y llegan los recuerdos. Puede ser en ese caso una banda sonora, algún tema de Antonio Vega o cualquier cosas con la que me sienta conectado de verdad.

Y sin embargo son las 6:54 y estoy escribiendo esto con la única música del silencio que proporcionan los momentos previos al amanecer y el privilegio de ser el primero de la casa en despertarse.

Auriculares antiguos

Otras guitarras de los noventa

Música

No sé si a todo el mundo le pasa esto, pero para mí toda mi vida está, en distintas épocas, atada al recuerdo de algunas canciones. Y si hablo de los noventa y de guitarras, muchos van a esperar que hable de Nirvana, de Pearl Jam o incluso de algunos discos de Guns N Roses o Red Hot Chili Peppers.

Para para mí los últimos 90 y primeros 2000 no fueron sólo esos grupos. Es una época que tengo atada al recuerdo de mis primeros grupos, tocar con toda la gente que podía, aprender con cada canción, ensayar mucho y disfrutar a tope. Por eso para mí esos años están llenos de canciones que me inspiraban o tocábamos en directo con mi grupo o colaborando con los de algunos amigos. Tuve la enorme suerte de tocar con grandes músicos, aunque yo no lo era, algunos de los cuales a día de hoy se dedican a ello de manera profesional y con grandes bandas.

En mi caso la vida fue por otros caminos que me pusieron del otro lado del sonido y poco a poco me aparté de las bandas, pero la saturada intensidad de algunos de estos temas de los noventa aún me remueve por dentro.

K’s Choice

Sarah y Gert Bettens, de origen belga, formaban en los 90 esta banda con nombre de guiño a Kafka. Con una fuerte presencia de las guitarras saturadas clásicas de la época con algún sonido más limpio o acústico, destacaba en la banda la voz de Sarah. Una de esas voces profundas de mujer que a veces se muestran rasgadas y a veces suaves pero que siempre llenan y nunca pierden intensidad en los temas.

Hay un par de temas de esta banda de los que guardo recuerdos muy especiales. En esa época lo que yo hacía en mi banda era tocar el bajo y hacer coros principalmente. Había otra banda de amigos con los que solíamos ensayar y a veces nos mezclábamos en algunos temas. El primero de estos temas es “Not an addict”. De este, recuerdo los ensayos como si fuese ayer y tocarla en directo, en mi caso con bajo y coros. El segundo, menos conocido, “Old Woman”. Era un tema sencillo pero muy divertido de tocar y cantar a dos voces. Los dos temas son de “Paradise in me”, el primer disco de la banda.

Como propina dejo también “Belive”, porque para quien no conozca a la banda, es muy representativo de su sonido. En este caso desde “Cocoon Crash”, el segundo disco de K’s choice.

Ash

Una banda irlandesa que ha ido modificando su sonido, pero que en esa época producía un pop rock y pop punk de voces suaves y guitarras muy saturadas. Su disco “1977”,  editado en el 96, lo llevé en mi Walkman todo un verano y le dí cera hasta que dejó de oírse bien. Algunos de los temas de ese disco me siguen viniendo de vez en cuando a la cabeza.

Recuerdo especialmente tres temas. “Oh yeah”, “Goldfinger” y “Girl from mars”.

Weezer

El power pop de Weezer supongo que casi todo el mundo lo recuerda y no descubro nada nuevo, que tampoco es mi intención en este post, pero es otra banda que para mí dejó un par de temas grabados a fuego en el recuerdo.

Con “No one else”, me pasa como con los temas de K’s choice, que quizá por haberlos tocado en directo y ensayado tanto entre amigos, entre locales y parques, la tengo guarda en cajón desastre donde metes todas la canciones que se te mezclan con sentimientos. A veces no son las mejores canciones, pero son las que han quedado.

Pero de Weezer quiero destacar otro par de canciones que me gustan. La primera es “Buddy Holly”. Posiblemente de las más conocidas del album homónimo “Weezer” del 94 ( o “The blue album”). A pesar de su popularidad, me apetece destacarla porque me encanta el video, que mezcla imágenes del grupo, caracterizados como un grupo de los 70, con imágenes reales de una serie americana clásica de los 70, “Happy days”.

Y la segunda, “My name is Jonas”. Un clasicazo que ha terminado siendo incorporado incluso en uno de los juegos de la saga Guitar Hero. En este caso en una versión en directo curiosa, a dúo con My Chemical Romance.

Radiohead

La verdad es que dejo la gran joya para el final, porque no es novedad si digo que Radiohead han sido desde los 90 una referencia para muchísimas bandas de pop. En este caso no siempre con fuerte presencia de las guitarras, pero su primer gran hit “Creep”, de su primer disco “Pablo Honey”, tiene algunos de los golpes de guitarra más recordados de la época.

Y por último dos temas con menos intensidad guitarrera, es verdad, pero no en la melodía. Y sobre todo vienen a cuento para mí al hablar de esa época y en concreto de Radiohead. Mi amigo Jaume dice que “Karma Police” puede ser una de las mejores canciones de pop de la historia, pero sabe que yo prefiero, puestos a ese nivel, “No surprises”, también del disco “OK Computer”. Así que como propina y para empezar el fin de semana dejo aquí ambos temas para disfrute de todos. Seguramente, según nosotros, dos de las mejores canciones de pop de la historia. Sencillez y elegancia.

Imagen: Creative Commons

Algunos ukeleles de viernes

Música

En Junio, por mi cumpleaños, mi mujer me regaló un Ukelele. Un instrumento que había probado y al que tenía muchas ganas de poder hincarle el diente más a menudo. Es genial para tener a mano y dedicarle un rato de vez en cuando. Me encanta su timbre tan particular. Y por cierto que es muy bueno para iniciar a los niños en algún instrumento, porque es muy agradecido y manejable.

Yo cada vez le estoy pillando más cariño al mío y la verdad es que viniendo de la guitarra, no es dificil empezar a hacerse con él.

Inevitablemente el Ukelele nos inspira aires hawaianos, porque de hecho es originario de allí, por supuesto. Concretamente del siglo XIX. Es una variación de instrumentos traídos por los inmigrantes portugueses como el “temple” o el “machete” entre otros. Parece que por entonces, todos los instrumentos autóctonos hawaianos eran de percusión y los nativos quedaron asombrados con la variedad de sonidos de los de cuerda. Por la velocidad con que los intérpretes movían los dedos sobre el mástil, surgió el nombre de ukelele o ukulele, que es algo así como “pulgas saltarinas”.

En los últimos años, el uso del ukelele se ha popularizado mucho. Desde versiones, a su incorporación a grupos de folk, pasando por discos enteros de artistas habitualmente rockeros. Hoy dejo un repaso por algunos temas y artistas que hacen uso de este instrumento. Disfruta y … aloha.

Desde Hawai

Un tema que ha hecho sin duda que desde hace unos años, el sonido del ukelele nos resulte familiar, es la versión del Somewhere over the rainbow hecha por Israel Kamakawiwo’ole. De origen hawaiano, era un gran intérprete de ukelele e hizo mucho por su popularización al incorporárlo a la interpretación de otros estilos como el jazz. Además tenía una magnífica voz y es una gran referencia e influencia en la música hawaiana.

Como sería injusto recordarle sólo por la versión que lo hizo mundialmente conocido, dejo el video de esta, pero también el de una actuación con una banda, armado con su ukelele pero en un registro muy diferente.

Versiones con otro toque

Internet está plagado de versiones de temas conocidos, pero hay algunas que por diferentes razones me parecen dignas de que les dediques un rato y me gustaría acercártelas.

Jake Shimabukuro es un virtuoso del ukelele que ya ha publicado  un par de discos y que hace entre muchas otras, una preciosa versión de “While my guitar gently weeps”, uno de los temas más bellos de George Harrison. Que por cierto también era un gran amante de este instrumento.

Amanda Palmer, se hizo originalmente conocida por ser compositora, cantante y pianista de The Dresden Doll, cantante, artista de punk cabaret, conferenciante TED, escritora y mucho más, también hace uso del ukelele en ocasiones. He encontrado en video una grabación suya haciendo una sencilla versión con sólo ukelele y voz del Creep de Radiohead que creo que merece un par de escuchas.

En esta línea de la versiones se pueden encontrar cantidad de videos, como esta otra verisón de Jim Boggia del “A song for you”.

De la distorsión al ukelele

A Eddie Vedder, cantante de Pearl Jam, le cautivó tanto el instrumento que en 2011 sacó su segundo disco en solitario llamado “Ukelele songs”, donde mezclaba temas originales con versiones, pero todos interpretados con el uke.

Más y más artistas

Y así podríamos seguir todo el día, pero te dejo sólo con tres artistas más que son amantes del ukelele. Son de estilos muy distintos.

Rocky Leon se orienta al Reggae / Ska / Dub y varios estilos más. Y opta por el ukelele en algunos de sus temas como este “So Nice”.

A Mike Love me lo he encontrado por casualidad, pero resulta que hay varios videos suyos en el canal de Youtube de una tienda de instrumentos hawaiana. Me gustan algunos de sus temas, pero tanto por su manera de tocar en el tema como por la composición en sí, me quedo con “No Regrets”.

Y por último Taimane, una chica que igual versiona a Bach que a Led Zeppelin o graba temas propios y que es una auténtica virtuosa. Su estilo me resulta dificil de clasificar, pero lo cierto es que tiene una técnica impresionante y la capacidad de extraer aires muy diferentes al ukelele.

Son unas cuantas muestras, pero tirando del hilo de estas se pueden llegar a encontrar muchas otras cosas igual de intersantes. Aloha y feliz viernes.