Asociamos demasiadas veces el crecimiento profesional al hecho de ascender. No sé si pasa en otros países pero en España se habla mucho de crecer verticalmente. ¿A cuantas personas coordinas? ¿Cual es el siguiente ascenso?

Y lo que creo es que termina aplicándose el principio de Peter que dice que:

En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia. La nata sube hasta cortarse.

No es lo que quiero para mí.

¿Por qué hago esta reflexión?

En el último año y medio (más o menos) yo he recorrido un camino muy bonito liderando una transformación con Scrum en mi empresa y ahora me siento en un momento profesional distinto al de hace ese año y medio.

Mi sensación es la de que estoy ahora en un momento de crecimiento profesional pero me gustaría que ese crecimiento no fuese hacia arriba. Creo que me llega el momento de profundizar. Ahora lo que quiero es volverme muy bueno en esto (que estoy lejos de serlo aún), aprender una barbaridad, compartir con muchos otros agilistas y ayudar a quien pueda a recorrer el camino pero como pares.

Este ejercicio de escribir cada día me está haciendo reflexionar mucho sobre lo que hago, sobre mi formación, sobre la profundidad de cuanto puede cambiar la gente si Scrum se aplica a fondo. Me fuerza a tener que pensar en por qué hago cada cosa como Scrum Master, en qué implican los valores de Scrum de verdad.

Igual suena extraño decirlo pero ahora que puedo ampliar la mirada más allá de la mecánica del framework, un año después de mi formación y certificación como Scrum Master, empiezo ahora a sentirme de verdad Scrum Master. Ahora creo que empiezo a tomar conciencia de verdad del cambio real que ha supuesto en mí, para los equipos y del tremendo impacto que podemos llegar a tener si los Scrum Masters nos preocupamos por ser realmente buenos en lo nuestro.

¿Qué quiero hace ahora?

Pues como decía, ahora quiero trabajar por hacerlo muy bien, no me conformo. El nivel en el que me encuentro no deja de ser mi zona de confort y me queda todo por aprender. Sé que podría seguir haciendo las cosas tal como las hago ahora y que todo funcionase, pero esa no es la idea. Me estoy aplicando el mismo ejercicio de auto-evaluación y mejora continua que pido a los equipos.

Ahora me toca formarme en muchas áreas, tratar de sacar más jugo a todo lo que hago, pulir y pulir detalles, aprender a tener más preguntas y menos respuestas, ser menos conservador en el enfoque fuera de los equipos, reflexionar mucho (muchísimo), buscar nuevas maneras de mejorar, pedir muchos consejos a los que llevan años, aprender nuevas técnicas …

Cuando corrí mi primera carrera de 10k, quería ir rápido a por la media maratón (literalemente), pero a veces no es la mejor idea. Yo corría aquella media maratón, pero ahora quiero pasarme una buena temporada en los 10k y no ser un simple corredor sino uno de los buenos.

Tengo la posibilidad de hacer que muchas cosas pasen. Tenemos una profesión que ni siquiera existía hace unos pocos años y en la que creo que en España está casi todo por hacer. Hay gente de aquí con mucho nivel a la que admiro, pero como profesión realmente asentada, entendida globalmente, con un alto nivel de profesionalidad … me parece que nos queda mucho por hacer.

Siento si todo esto suena arrogante pero no estoy diciendo que yo esté al nivel ni mucho menos.

Sigo siendo un novato y lo tengo clarísimo. Lo que quiero es buscar la maestría.

Estoy diciendo que me propongo trabajar por ser mucho mejor, tener un fuerte impacto positivo en mis equipos y mi organización y que quiero ser un miembro activo y útil de la comunidad. Soy muy exigente conmigo mismo y no va a ser nada fácil.

Es una declaración de intenciones. Los pasos  para conseguirlo los iré adaptando en cada etapa. Soy muy consciente de que me queda un mundo por aprender, de que tengo un montón de carencias y de que va a ser duro. ¿Y? Por eso está siendo una aventura preciosa, muy dura, enriquecedora y apasionante.