Cambiar cada día en el cambio

Reflexiones

Cambiar siempre, cada día.

Cambiar desde un poso que es siempre el mismo y que aprende a moverse en el caos sin perder la calma.

Aceptar que la única constante es el cambio. A raíz de eso no permitir que las olas del exterior te cambien en lo que eres.

Cambiarse cada día para parecerse más a uno mismo y no aceptar que la tormenta te arrastre, sino aprender a estar cómodo en la adversidad y verla sólo como una etapa más hacia puerto.

Si se aprender a vivir en la cubierta y no caer con cada tirón de las velas provocado por vientos que no son los tuyos se vive más en paz.

Y siempre, siempre, siguiendo el faro.

Retrospectivas ágiles y terapias de grupo

Scrum

He oído alguna vez el comentario de que la retrospectiva de un equipo de Scrum es “como una terapia de grupo”. Entiendo el fondo detrás de esto y sé que se dice con buena intención pero, seamos claros, no estoy de acuerdo.

Intención y malentendidos

Está claro que cuando se dice esto, está la intención de querer transmitir que así es como un equipo Scrum resuelve sus problemas, pero la forma en que lo decimos importa. Es una percepción floja, fofa, de lo que se hace en una buena retrospectiva.

Creo que este enfoque da la sensación, y lo digo porque lo he vivido, de que a las retros se va darse abrazos o a contarse las penas.

Otra conclusión que he notado que se extrae en ocasiones de este planteamiento es que el equipo Scrum hace esto para tener un espacio donde simplemente bajar el ritmo durante un rato, desahogarse y salir de allí sintiéndose mejor.

Por no hablar de que fomenta la idea de que durante el Sprint los problemas no se tratan y todo tiene que esperar para explotar en la retro.

No es así y vamos a ver porqué.

Teoría y malentendidos

No voy a copiar aquí todo lo que dice la Guía de Scrum sobre el evento de la Sprint Retrospective pero sí un par de perlas para sentar las bases y dejar las cosas claras.

En el primer párrafo de este apartado de la Guía ya queda bastante claro.

The Sprint Retrospective is an opportunity for the Scrum Team to inspect itself and create a plan for improvements to be enacted during the next Sprint

No se define la retro como un espacio donde contarse las penas o donde el Scrum Master tiene que conseguir que todo el mundo se sienta como si todo en el equipo fuese una maravilla. No señores. La retrospectiva se hace para obtener medidas de mejora sobre los propios procesos del equipo y además para implementarlos ya.

Sí que se habla de que el Scrum Master se asegura de que la retrospectiva sea positiva y productiva. ¿Por qué? Porque tampoco es un espacio para echarse pestes ni culpas, lo cual no es lo mismo que no decir las verdades. Sólo evidenciando los problemas y afrontándolos desde el respeto y la sinceridad total se puede llegar a soluciones reales y no limitarse a rascar la superficie.

Se revisa todo lo que tiene que ver con procesos, personas, relaciones (que son hacia adentro y hacia afuera del equipo Scrum) y herramientas. ¿Por qué? Porque todo esto influye en la productividad del equipo, en su capacidad para entregar valor de manera continua y en la calidad del trabajo final que se lleva a cabo.

Y la otra cosa que tampoco dice la Guía de Scrum, sino más bien lo contrario, es que los problemas tengan que esperar a la retrospectiva

Although improvements may be implemented at any time, the Sprint Retrospective provides a formal opportunity to focus on inspection and adaptation.

Un equipo Scrum inspecciona y adapta continuamente, así debe ser. Lo que la retrospectiva proporciona es un espacio y un tiempo de manera formal reservado para eso, no el único espacio ni momento en el que se puede hacer. Es un matiz, pero es fundamental entenderlo.

¿De dónde vienen los errores?

Saber de dónde vienen estas malas interpretaciones es complicado y dependerá del caso. Es una cuestión de percepción de cada uno.

Una posibilidad muy evidente es no haber leído la Guía de Scrum. El documento PDF en inglés son a día de hoy, con portada e índice incluidos, diecinueve páginas. Si trabajas dentro de un equipo Scrum … excusa eliminada.

Que el Scrum Master no lo esté explicando fuera de los propios equipos. Esto es una posibilidad. Si los equipos Scrum (ojo, no equipos de desarrollo sino Scrum) funcionan como una caja negra eso hay que mejorarlo. En nuestro caso tenemos una formación de Scrum que está abierta a toda la empresa, que yo doy cada mes, y de la que me enorgullece decir que unas cincuenta personas ajenas a los equipos han asistido ya. Y aún así la sigo cambiando porque creo que siempre es mejorable.

Cabe la posibilidad, simplemente de que la persona que tiene esa percepción sólo haya leído un post como este y con eso ya se haya formado una opinión. De nuevo vuelvo a la figura del Scrum Master. Si en tu organización hay uno o más de uno, acude a él a que te lo explique. Si es un buen Scrum Master te lo va a explicar encantado porque le apasionará saber que quieres entenderlo y además sabe, porque ha leído muchas veces la Guía de Scrum, que conseguir que toda la organización entienda Scrum es parte fundamental de su trabajo.

Un equipo que no se esfuerza por mejorar. Esto puede pasar. Scrum es muy bueno pero no mágico. Ni Scrum ni nada va a conseguir un cambio en las personas sin implicación de las mismas. Lo que va a proporcionar son las condiciones idóneas para que ocurra, pero nadie puede ayudar a quien no quiere ayuda. Y el caso es que un equipo que no hace el esfuerzo de mejorar y cuyas retrospectivas sean por ello flojas, va a transmitir esa sensación al exterior. El problema no sería, en este caso, la mecánica sino un falta de compromiso. ¿Qué soluciona Scrum aquí? Poner claramente el problema encima de la mesa.

Soluciones a los malentendidos

Para mí la mejor es una y es sencilla. Como con cualquier cosa que tenga que ver con cosas que no entiendes o no te cuadran sobre los procesos de Scrum, ve y habla con un buen Scrum Master. Te dará una explicación y hasta es posible que se ofrezca a facilitar una para tu equipo y así podéis descubrir de primera mano cómo es la mecánica.

Pero ojo, generar el clima adecuado para que una retrospectiva no se hace en una sesión, la confianza y el respeto de un equipo se ganan y se generan. Cuando la gente se implica y ve las mejoras … se implica más.

El mundo etiquetado

Reflexiones

Le ponemos un nombre a todo.

Necesitamos, o eso hemos llegado a creer, ponerle a todo una etiqueta. Todo tiene que tener una palabra que lo describa, que nos permita hacer mención a cualquier cosa en una frase en Whatsapp de forma inequívoca. Todo en el mundo desde la gente hasta las costumbres, pasando por la comida, tiene que estar cuidadosamente etiquetado. Que nada se nos quede fuera de algún molde.

Tenemos una manera de llamar a quienes visten de cierta manera y de clasificar todas las inabarcables formas de arte. Usamos palabras concretas, mejor aún si son anglicismos, para referirnos a todas las formas de comportamiento, a movimientos sociales, a maneras de escribir, a cómo expresamos los sentimientos, a los perfiles profesionales … agotador.

Una amiga dice que nos hemos convertido en una sociedad de entomólogos.

El problema es que una etiqueta es, según la RAE, una calificación estereotipada y simplificadora.

Esto nos ayuda a pensar y comunicarnos, claro, necesitamos los conceptos. Como necesitamos el raciocinio. Pero es que hemos hecho de ambas cosas una regla inmutable y una religión. No admitimos excepciones ni rarezas, cuando el mundo quizá es una maravillosa entropía llena de extrañezas, seres y circunstancias bellamente absurdas y personas que, aunque muchas veces no lo sepan, jamás podrían encajar en un molde.

Y tanto hemos clasificado que hacemos a todos sentir que tienen que ser clasificables.

Y así quien no se lo plantea termina sintiendo la necesidad de seguir un camino, de buscar el cómo que encontraron los demás para lograr su propio qué. No somos copias de otros ni podemos usar sus patrones. Sólo aconsejarnos y tomar muestras para quizá por el camino encontrar alguna pista.

Tenemos miedo al misterio, a lo desconocido, a dar un paso sobre el vacío en un acto de fe. Pero fe en nosotros mismos. Dejar de confiar en que otros tienen nuestras respuestas y dejar de tener miedo a no tener las respuestas de los demás. Nos cuesta y como no queremos esa inseguridad tratamos de que todo se amolde a algo que nos proporcione esa falsa sensación de control.

Nos falta misterio, vacío. Nos sobra verso y nos falta poesía. Hay que buscar menos respuestas a todo y encontrar más preguntas. Amar todo lo que no es clasificable.

Todos nos parecemos en que somos raros.

O quizá sea otra etiqueta y simplemente somos. Pero en ese ser como quiera que somos está todo nuestro poder.

Alphonse Mucha: la magia que no era evidente

Arte

Llegué pronto al centro de Madrid. Serían las nueve de la mañana. Siempre es curioso como todo un barrio orientado a las compras y el turismo aún duerme a una hora tan normal. La calle Arenal casi vacía, sólo con unas pocas personas descargando o reponiendo género en algún bar.

Yo llegué pronto para todo un día de actividades por Madrid, pero tenía claro cual era mi primera cita: Disfrutar de Alphonse Mucha en el Palacio de Gaviria. Mientras llegaban las diez había tiempo de tomar un café y disfrutar unos minutos de una baraja jugando entre las manos.

En la puerta del Palacio estaba a eso de las diez y cuarto. Sin colas para entrar, un panorama muy distinto al que me encontré al salir, y con un chico muy amable que previo pago de la entrada me explicó el funcionamiento de la audioguía. Audioguía muy recomendable que da muchas pistas sobre la obra, historia e inspiración de Mucha.

La muestra me sorprendió porque estaba mucho de lo que esperaba encontrar pero también mucho que no esperaba. Y no lo esperaba porque ni lo conocía ni podía imaginarlo.

Cartel de Gismonda de Alphonse Mucha para Sarah Bernhardt

En la exposición podemos empezar con los orígenes de Mucha y aquél famoso cartel de Gismonda que volvió loca a Sarah Bernhardt. Ese cartel marcaría y lanzaría la carrera de Mucha. Y allí podemos ver muchos otros trabajos que el Maestro hizo para la actriz. Imágenes esperadas que son icónicas.

Hamlet, La dama de las camelias, Medee y más.

También, por supuesto muchas de esas bellas mujeres de Mucha en las que yo no veo sólo belleza física. Para mí son de una belleza desafiante. No son pura contemplación sino que miran a los ojos al espectador y le retan. No necesitan esconder su rostro ni su cuerpo pero no son ni mucho menos objeto. Muestran lo más secreto de lo bello. Son el corazón de la naturaleza sin tapujos ni falsedades.

Para Mucha, el cuerpo humano es parte, según lo veo yo, de la misma fuerza que las flores, aguas o aves que también llenan toda su obra.

Así me parece que se refleja también esta cita que encontré en la exposición.

Mucha es Magia natural materializada.

El maravilloso poema del cuerpo humano […] y la música de los trazos y los colores que brotan de las flores, hojas y frutos son los maestros más evidentes de nuestros ojos y nuestro gusto.

Alphonse Mucha - La danza

Estudio de una obra de cuatro piezas sobre cuatro artes.
En este caso, la danza.

Pero no sólo eso.

Mucha llena todo de símbolos y aunque lo había notado, no era consciente de hasta qué punto y ahora entiendo un poco mejor, si es que eso importa, el porqué.

Conocía al Mucha cartelista pero no sabía por ejemplo de su obsesión por llevar el arte a la calle. Por hacer que lo bello esté al alcance del pueblo. Mucha consiguió llenar de arte con su obra las calles de París.

Prefiero ser alguien que cree imágenes para la gente, en lugar de un creador de arte por amor al arte.

Mucha puso belleza y arte en el mundo a través de lo que era originalmente utilitario.

Pero hay otros Alphonse Mucha que yo no conocía. Hay pocos artistas que consigan capturar mi obsesión y Mucha es uno de ellos.

La primera vez que pude ver una obra suya en directo fue en Praga. Una vidriera impresionante en la Catedral de San Vito. Me hechizó. No podía apartar la mirada buscando colores, detalles, miradas, símbolos, perspectiva. Y hay algo que me pregunté al verlo: cuantos autores de cómic habrán bebido el agua de la fuente de Mucha.

En el Palacio de Gaviria me encontré con los cartones preparatorios de esa vidriera.

Carteles Catedral de San Vito

Y me encontré con otras partes que, al menos para mí, no eran tan evidentes del alma de Mucha.

Encontré al Mucha preocupado por un pueblo, el suyo, que le duele y ese dolor que le lleva a crear la Epopeya Eslava durante diecisiete años de su vida. Una obra de un Mucha ya mayor donde aparecen imágenes muy diferentes. Sin esa mujeres que siempre le han marcado y con simbolismos e intenciones muy diferentes.

Encontré al Mucha que recurre a los símbolos de forma quizá más evidente como en la Rueda del Horóscopo que crea para un calendario de la época. De la que, por cierto, junto con el catálogo de la exposición no puede evitar comprar una pequeña réplica en postal para poner en mi biblioteca mágica.

Y también al Mucha que domina otras técnicas y refleja motivos que nunca habría imaginado como en La entrega de las llaves de Granada.

O al Alphonse Mucha como un importante masón que crea además para las logias diplomas, medallas, joyas …
Diploma masón creado por Alphonse MuchaY una vez que se descubre todo esto. Su pasión por los símbolos, su mística, su pasión por lo oculto y el misticismo se percibe de otra manera la aparente contradicción entre obras espirituales tan coloridas como las de la catedral y otras oscuras e inquietantes como su representación en cinco piezas del Padre Nuestro.

Y no nos dejes caer en la tención

Y no nos dejes caer en la tentación

Danos hoy nuestro pan de cada día

Danos hoy nuestro pan de cada día

En la exposición hay muchas otras cosa como autoretratos, fotográfías, libros, piezas de joyería, envases de jabones y más. Pero este es mi Mucha, el que no se me había mostrado evidente.

Con Mucha me pasa como con el Jazz y otras cosas que consiguen entrarme un poco en el alma, que no soy ningún experto en la materia pero podría hablar durante horas sobre símbolos, matices, sentimientos y puertas a la imaginación.

Alphonse Mucha es Art-Nouveau, por supuesto, pero en mi imaginario, Mucha es también Renacimiento actualizado. Yo veo en su obra un hilo directo a otro tiempo a otras visiones. Parece ser heredero directo de una forma de entender el mundo, la belleza, la naturaleza y el alma que parten de siglos atrás. Mucha consigue sentirlo y volver a hacerlo visible y posible en el momento que le tocó vivir. Y eso es algo que me encanta.

Las Evas alquímicas de Mar Rey Bueno

Libros

Las maravillosas Evas alquímicas de Mar Rey Bueno han copado mis horas de lectura empedernida durante los últimos dos días.

Un viaje apasionante por su historia. “Su” de ella y “su” de ellas. Pero también nuestra, de todos nosotros y nosotras. Un viaje por el tiempo para recuperar a algunas mujeres maravillosas arrinconadas por la historia oficial y un viaje iniciático al mundo de la propia Mar, igual de apasionante o más.

Hace años que un libro no me secuestraba la atención y el sueño como este lo ha hecho durante estos dos días. Conociendo a Mar y sabiendo de este libro y su recorrido tenía muchísimas ganas de empezar a leerlo. Lo que no creía es que me iba a enganchar de tal manera que terminase el día treinta de diciembre a las 2:30 de la mañana sin poder irme a la cama por acabar el último capítulo.

La Rey Bueno, como ella diría, realiza aquí dos viajes. Uno hacia adentro, porque describe todos los hilos que se cosen desde su recorrido personal y profesional hasta la historia de cada una de sus Evas. Y el otro, un viaje en el tiempo que es un acto de justicia. La justicia que el tiempo y la historia oficial le negaron a muchas grandes mujeres expertas, sabias, grandes, algunas épicas, alquímicas, nobles en algunos casos, brujas, destiladoras, sanadoras y cuidadoras…

La narración fluye en este libro haciendo viajar al lector del tiempo de la autora al de las protagonistas con una destreza que parece que las historias realmente ocurriesen en paralelo. La pasión de Mar es tal que se siente cómo ambas vidas viajan juntas. Sólo el tiempo las separa y Mar consigue que esa dimensión divisoria se disuelva. De la década pasada a la Edad Moderna sin sentir el salto.

Yo soy hijo del cine de aventuras de los ochenta y está historia, por su ritmo y sin ser ficción, para mí consigue recuperar esa sensación de adrenalina por saber más, por seguir a la protagonista hasta el final de la historia con una nueva sorpresa aún más reveladora detrás de cada esquina.

Me resulta difícil contar mucho más sin destripar ni una de esas historias y por supuesto no pienso hacerlo. No quiero robarle al lector ni una sola ocasión para descubrir nada. Quiero que se disfrute de principio a fin. Sólo diré que creo que este libro y los que espero que le sigan son necesarios. Este libro habla de mucho más de lo que parece.

Las Evas que Mar ha ido encontrando a través de sus investigaciones se le han ido revelando a veces de manera casual en legajos o anotaciones que llevaban siglos archivadas y privadas de su importancia. Otras han venido, como dice, a buscarla porque se necesitaban. En algunas ocasiones se mostraron durante años y quedaron latentes esperando a ser consideradas como vitales para lo que tenían que decir.

Hay que leer estas Evas alquímicas y acompañar a Mar por viajes a archivos históricos. Hay que ir con ella hasta los confines de los datos escondidos para revelar lo que siempre debió contarse sobre muchas mujeres que escribieron nuestra historia en un grado mucho más alto de lo que muchos van a querer aceptar jamás.

Pero los datos hablan y la historia cuenta. Y a mí me gusta mucho el oficio y la pasión de Mar por hacer que se escuche esa historia.